Expectativas

 

¿La gente te decepciona, actúa de manera inexplicable o no sabes ni hacia dónde camina?

Aunque te duela…..¿Y qué? ¿Qué más te da?

curioso

Es su vida, son sus zapatos, son sus experiencias las que les hacen actuar así, es su camino (afortunadamente para ellos) el que han decidido seguir.

Y tú puedes tener muy buenas intenciones, muy buenos consejos, muy buenas ideas, muchas certezas desde tu punto de vista…. pero son tuyos….para ti.

¿Te molesta que no tengan en cuenta tus consejos?¿Te duele presuponer que se van a caer por no haberte hecho caso? Eso son las expectativas….y mira cómo te hacen sentir ¿Cuántas emociones se están desatando?

Esperas que la gente actúe de una determinada manera, o no entiendes porque actúan de otra cuando es tan evidente (para ti) lo que deberían hacer… ¡¡¡expectativas!!!

  1. Respeta. Sí, aunque en teoría lo hagas, tus sentimientos más profundos te dicen que no. Cada persona es libre de hacer lo que le plazca, son sus decisiones, es su aprendizaje, su VIDA.
  2. Acompaña. Eso lo puedes hacer siempre si está en tu naturaleza. Mantente cerca por si alguien te necesita, que no te hagan caso en alguna opinión no implica que no te quieran o no seas importante para ellos.
  3. Confía. En Dios, el Universo o la Vida. Todo ocurre por y para algo y la gente necesita crecer a través de sus propias caídas (no de las tuyas).

Cuenta un cuento que… un hombre encontró el capullo de una mariposa y se lo llevó a casa para poder verla cuando saliera de él. Un día, vio que había un pequeño orificio, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir de capullo.
El hombre observó que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño orificio en el capullo, hasta que llegó un momento en el que pareció haber cesado la lucha, pues aparentemente no progresaba en su intento. Semejaba que se había atascado. Entonces el hombre, en su bondad, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera cortó al lado del orificio del capullo para hacerlo más grande y de esta manera por fin la mariposa pudo salir.

Sin embargo, al salir, tenía el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

El hombre continuó observando, pues esperaba que en cualquier instante las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba. Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas… Nunca pudo llegar a volar.

Lo que el hombre, en su bondad y apuro no entendió, fue que la restricción de la apertura del capullo, y la lucha requerida por la mariposa para salir por el diminuto agujero, era la forma en que la naturaleza forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que estuviesen grandes y fuertes y luego pudiese volar.

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